martes, 9 de septiembre de 2008

Ataraxia

Fue mi obligación transparente vivir otras vidas,
morir otras muertes y resucitar entre gente que no me conoce
Pablo Neruda


Me duele un poco menos el paso de los días,
andar de un lado a otro con el lastre del fastidio.

Nadie me conoce,
soy algo tímido y no espero del mundo
elogios, respeto sino indiferencia.

Salgo a las calles y sonrío,
lleno mis pulmones,
respiro,
algunas veces intento ser feliz y a ratos me sale.

¿qué otra cosa se puede hacer en una ciudad como esta?

Vivo el simulacro,

vivo,

conozco a los otros,
son como yo.

A nadie le importa nadie.

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